¿Cómo funciona nuestra voz?

Gran parte de la gente piensa que la voz se produce en la laringe y que funciona gracias a las cuerdas vocales. Pero no es así. ¿Cómo funciona nuestra voz? Es una pregunta importante, porque la voz es esencial para comunicarnos y porque la cuidamos menos de lo que deberíamos.

Funcionamiento del aparato fonador

El aparato fonador es el conjunto de órganos o partes del cuerpo que intervienen en la producción de la voz. Si pones una mano en la parte superior de tu cabeza y otra en el abdomen, entre ambas se encuentran muchos de los elementos que definen tu voz. Es decir, las cuerdas vocales son importantes, pero no suficientes para hacer que tu voz suene tan cual la escuchan las personas que te rodean.

Para que se produzca el proceso completo de fonación, necesitamos TRES acciones:

I.- Respiración

La inspiración se puede hacer a través de la nariz o de la boca. Si inspiramos por la nariz, el aire entrará filtrado y caliente (gracias a los vasos sanguíneos que se encuentran en su interior). Después, pasará a la faringe: un espacio compartido tanto por el aire como por la comida. Si lo que llega a la faringe es comida, seguirá su camino por el esófago. Como se trata de aire, continuará por la laringe.

La laringe es una estructura de cartílago que se encuentra en nuestro cuello (y que podemos percibir si nos lo tocamos), que tiene una ‘puerta’ a su entrada que impide que entre comida en su interior. Esa puerta es la epiglotis, cuyo correcto funcionamiento es esencial para que no nos atragantemos. Si por alguna razón no tapona la entrada de la laringe a tiempo y se introduce comida en su interior, se accionará inmediatamente un mecanismo que, a través de la tos, nos ayudará a expulsar el intruso.

Cuando el aire llega a la laringe, pasa a través de las cuerdas vocales: dos pliegues musculares (1,5 a 2,5cm) que se abren para el paso del aire y que se encuentran en posición horizontal. Como nosotros hablamos cuando expulsamos el aire, en este momento de la inspiración las cuerdas no realizan ninguna función.

El aire sigue su camino por la tráquea hasta los pulmones, donde dejan parte del oxígeno, que posteriormente pasará a la sangre. Si queremos hacer una respiración profunda (como la que haría un cantante, o alguien que quiere coger un objeto en el fondo de una piscina…), tenemos que utilizar el diafragma: un músculo situado debajo de los pulmones y que podemos hacer descender para que aquellos tengan más espacio para llenarse de aire. Si además del diafragma tiramos de los músculos abdominales hacia fuera, nuestra respiración será muy efectiva para esas tareas que mencionábamos antes.

II.- Emisión de sonido

En el momento de la espiración, el diafragma asciende, el aire sale de los pulmones, pasa por la tráquea y, al llegar a la laringe, puede encontrarse las cuerdas vocales de dos formas: o relajadas y abiertas, o tensas y próximas. Cuando hablamos, las cuerdas vocales deben estar cerca, vibrando gracias al aire expulsado. Si queremos hablar más fuerte, necesitaremos más aire. La tensión de las cuerdas hará que nuestra voz sea más aguda (más tensas, más finas) o más grave.

Aunque te parezca increíble, el sonido que hacemos en la laringe es casi un ruido: tosco y sin interés. Para que suene tan amable como nuestra voz, necesitamos los resonadores y amplificadores.

III.- Amplificación y articulación del sonido

Las cuerdas vocales emiten sonidos roncos y poco agradables, y no tienen grandes diferencias entre las de unos y otros. ¿Qué hace que cada voz sea tan característica? Nuestro cuerpo.

El sonido producido en la laringe, se ‘cuela’ por todos los espacios que puede: la caja de resonancia que es nuestro tórax, la boca, faringe, nariz, los espacios entre los huesos del cráneo… Al moverse por esos espacios, se ‘enriquece’ y suena de esa forma tan peculiar.

¿Necesitas un ejemplo? Si te asomas a una cueva y gritas, tu voz suena de una forma muy diferente a si gritas en tu habitación, ¿a que sí? Lo mismo ocurre dentro del cuerpo.

Una vez que el sonido ha sido amplificado, si queremos construir palabras necesitamos 5 partes de nuestra boca: labios, dientes, paladar, lengua y mandíbula.

¿Por qué hay voces graves y agudas?

Durante la pubertad (entre 12 y 15 años), se producen numerosos cambios hormonales que provocan cambios físicos: crecimiento de musculatura, aparición del vello, crecimiento de la laringe, alargamiento y engrosamiento de las cuerdas vocales… Tanto a chicos como a chicas les cambia la voz para hacerse más grave, pero este cambio es mucho más evidente en los varones. Es lo que se llama la muda de la voz.

El periodo en el que se produce el cambio puede ser más o menos prolongado, pudiendo abarcar de unos cuantos días hasta algunos meses. Puede ser un periodo difícil ya que el adolescente puede encontrarse con dos tipos de problemas:

  • Dificultades a la hora de encontrar la nota deseada al cantar.
  • Cambio involuntario de registro al hablar, debido a la falta de estabilización de la laringe (por lo que a veces salen los ‘gallitos’).

Aunque las voces graves o agudas dependen en parte de la longitud y grosor de las cuerdas, recuerda que lo que oímos no es resultado solo de sus características, sino que hay que sumar el efecto que produce tener una caja de resonancia determinada.

Para observar con más detalle cómo intervienen las distintas partes del cuerpo, puedes ver el vídeo completo de Tyley Ross y fijarte en el movimiento de todo lo que ‘no se puede ver’, o los otros vídeos que tienes a continuación.

¿Qué podemos hacer para cuidar la voz?

En la medida en que para que podamos hablar necesitamos poner en funcionamiento varias partes del cuerpo, lo que tenemos que hacer es cuidar cada una de ellas. Algunos consejos que no van más allá del sentido común son:

  • Beber suficiente agua, para mantener hidratada la zona de la faringe.
  • Mantener la zona caliente.
  • No fumar. El humo y los productos químicos que le acompañan, destrozan todo el camino desde la nariz hasta los pulmones.
  • No gritar en exceso.
  • Si vamos a cantar, preparar la voz.
  • Hablar cogiendo suficiente aire y con el cuello relajado.
  • Ser conscientes de lo que podemos hacer con la voz y no forzarla (como no lo haríamos queriendo correr a más velocidad de lo que somos capaces).

Si percibimos que nuestra voz se vuelve ronca con frecuencia, tenemos que ir al médico. Hay jóvenes que no han aprendido a usarla correctamente y necesitan que les enseñen a respirar o relajar los músculos del cuello para hablar mejor. ¿Qué ocurre si usas la voz mal durante mucho tiempo? Pueden dañarse las cuerdas vocales. La forma más común es que salgan unos bultos llamados nódulos, que no permiten que funcionen correctamente.

Clasificación de las voces

En música clásica es habitual clasificar las voces, dependiendo de si son:

  • Hombres, mujeres.
  • Agudas, graves.
  • Color de la voz.

La razón de hacer esta clasificación es determinar qué tipo de repertorio son capaces de hacer mejor. De hecho, los cantantes se suelen especializar en una época determinada de la historia de la música, ya que la forma de cantar en esa época es la que mejor les encaja para su voz.

Voces de mujeres

Habitualmente se habla de:

  • Soprano: más aguda.
  • Mezzosoprano: voz media (la que tienen la mayoría de las mujeres).
  • Contralto: no solo es grave, sino que tiene un ‘color’ determinado.

Diana Damrau. Soprano

Cecilia Bartoli. Mezzosoprano

Sara Mingardo. Contralto

Voces de hombre

Las voces más frecuentes son:

  • Contratenor: tan aguda que parece la voz de una mujer.
  • Tenor: aguda.
  • Barítono: voz media (la más habitual).
  • Bajo: voz muy grave.

Philippe Jaroussky. Contratenor

Víctor Sordo. Clasificación de las voces

No olvidemos que hay otras voces increíbles que también podemos escuchar desde los escenarios de la música popular urbana. Como la de Freddy Mercury. Aquí tienes obras maestras de este músico, en las que podemos escuchar las partes vocales (ponte los auriculares para apreciar los matices).

‘Love of my life’

‘We are the Champions’

‘Bohemian Rhapsody’

Agrupaciones vocales

A lo largo de la historia, los compositores han creado música para un variado número de agrupaciones vocales que podemos clasificar en dos categorías:

  • Agrupaciones de cámara: sólo hay un intérprete por cada una de las partes armónicas de la composición. Así tenemos: dúos, tríos, cuartetos, coros e cámara, etc.
  • Masas corales: en ellas cada una de las partes armónicas de que consta una composición es interpretada por varios cantantes. En consecuencia, constan de un gran número de integrantes.
    • Coro mixto: hombres y mujeres.
    • Coro de voces blancas: mujeres.
    • Coro de voces graves: hombres.
    • Escolanía: niños.

La clasificación anterior pertenece a la música clásica, por lo que te dejo algunos ejemplos increíbles de lo que se puede hacer fuera de ella (música popular urbana, cine…).

‘Evolution of music’. Pentatonix

‘I Just Called To Say I Love You’. Pentatonix

‘The Glory Days’. The Incredibles. DCapella

¿Quieres saber más?

Catástrofe Ultravioleta’. Podcast divulgación científica: Voz 1, Voz 2.

TARJETAS MUSICALES: trabajo de conceptos y mímica.