El maravilloso mundo del oído

El maravilloso mundo del oído

Cómo funciona el oído

El oído humano está formado por un conjunto de partes del cuerpo capaces de transformar las vibraciones del aire o de otro medio transmisor en señales neuronales, que el cerebro analiza e interpreta según patrones sonoros adquiridos con el tiempo.

De forma muy breve, el proceso de audición consiste en que: las ondas sonoras, que llegan a través de la oreja y el conducto auditivo externo, hacen vibrar la membrana auditiva (tímpano), donde son transmitidas a través de los pequeños huesos (martillo, yunque y estribo) hasta el caracol. Allí se convierten en señales nerviosas que llegan al cerebro para ser procesadas.

Ese procesamiento generalmente incluye la identificación de la fuente de origen del sonido, su ubicación espacial (distancia y dirección con respecto al oyente) y comprensión de su significado.

El significado de los sonidos se aprende sin que seamos conscientes del complicado proceso que implica. Diferenciar un golpe de una mesa de un golpe sobre una puerta tiene que ver con experiencias previas.

El sentido del equilibrio

En el sentido del equilibrio actúan varias partes de nuestro cuerpo: la vista, las articulaciones, los músculos y el laberinto membranoso del oído interno.

En este laberinto están los canales semicirculares, dispuestos en los tres planos del espacio. En estos canales están las células ciliadas, que, en contacto con el líquido endolinfa, vibran o se mueven cuando se produce un sonido o un cambio en la posición del cuerpo. Cuando esto ocurre, esas células recogen la información y la mandan mediante impulsos nerviosos al nervio auditivo, que la envía al cerebro.

Cuando giramos varias veces sobre nosotros mismos, al parar, la endolinfa sigue girando y la información que recibe nuestro cerebro es contradictoria, pues por una parte parece que seguimos moviéndonos, pero por otra nuestra vista y músculos nos indican que estamos parados. Esta contradicción se traduce en la sensación de mareo. Si queremos acabar con ella, bastaría con girar en sentido contrario (como lo hacemos con el Cola Cao de las mañanas, si queremos que deje de girar en nuestro tazón).

Diferente es la sensación de mareo que se produce con la enfermedad de vértigo. En este caso esas células y el laberinto no están funcionando correctamente. Aunque no hay una medicina que lo solucione, sí que hay sustancias que mitigan la sensación de mareo hasta que el laberinto vuelve a funcionar bien.

Preguntas que surgen

Cómo es posible escuchar la voz de un amigo en una sala llena de gente

Todos hemos pasado alguna vez por la experiencia de grabar un vídeo en el que un grupo de personas hablan a la vez. Al escuchar la grabación nos encontramos con una mezcla incomprensible, pese a que en el momento en el que hicimos el registro no teníamos ningún problema en comprender lo que decía cada uno, e incluso, seguir más de una conversación a la vez.

Esta capacidad de diferenciar o discriminar un estímulo entre todos los que recibimos y concentrarnos en él, es lo que conocemos con el nombre de atención, y tienen una base psicológica y una física.

El sonido se programa por el aire a una velocidad media de 340 m/s (varía con la temperatura). Ello significa que los sonidos llegan al oído con tiempo suficiente para poder ser diferenciados y analizados. Pudiendo llegar con una diferencia de 0 y 50 milisegundos.

La intensidad del sonido también varía con la distancia y la sombra que el cráneo produce, amortiguando el volumen del sonido en la oreja contraria a la dirección de la fuente sonora. Ambos factores, diferentes momentos de llegada y diferentes intensidades son distinguibles por el oído y permiten ubicar la dirección y la distancia de las diversas fuentes de sonido, y dirigir la atención voluntaria a una u otra fuente.

En el caso de las conversaciones, la diferencia de timbre entre las voces facilita esa discriminación.

Volviendo al tema de la grabación de un vídeo. Todos los sonidos pasan a tener una única fuente (el reproductor del móvil), siendo mucho más difícil diferenciar las voces.

Por qué se nos ‘taponan’ los oídos cuando subimos una montaña

En realidad no se taponan. Lo que ocurre es a medida que subimos de altura, disminuye la presión y por tanto se produce una diferencia de presiones entre el exterior y el interior del cuerpo. Para igualar esa presión, basta con bostezar, abrir la boca… para que la Trompa de Eustaquio (conducto que une el oído medio con la cavidad nasal) realice su función de equilibrar las presiones a ambos lados del tímpano. Si esas presiones no están equilibradas, el tímpano no puede transmitir las ondas sonoras de manera eficiente. Además, esa trompa tiene otra función, ventilar adecuadamente el oído medio.

Cuando te sumerges en una piscina ocurre lo contrario, la presión sobre el tímpano aumenta. En este caso, no bosteces.

Si meto un lápiz en el oído, ¿me quedo sordo?

Esa torpeza te va a salir muy cara. Lo primero que te pasará es que te harás mucho daño y lesionarás el tímpano. Recuerda que el tímpano es una membrana muy fina y delicada (9 a 10mm de diámetro), que se rompe con facilidad. Si eso ocurriera, puede que se arregle sola con el tiempo o que haya que intervenir. En todo caso, piensa que es como una tela, una vez rota ya no está nueva y perderá elasticidad y propiedades.

¿Por qué las personas mayores pierden capacidad auditiva?

Simplemente porque con el paso del tiempo el tímpano se endurece, pierde elasticidad y capacidad para vibrar. Ocurre lo mismo con el parche de un tambor, solo que en este caso no se puede comprar un tímpano nuevo. Lo que sí se puede hacer es sustituirlo en cierto modo por un audífono.

Si quieres perder audición antes de envejecer, basta con que sigas escuchando música con los auriculares, a más volumen del necesario. O, trabajando en lugares ruidosos, que no te protejas con auriculares especiales.

¿Se puede escuchar si tienes el oído ‘dañado’?

Depende del daño. Actualmente se pueden sustituir los huesecillos del oído medio. Y hacer implantes cocleares para compensar daños en el oído interno.

Cómo funciona el oído

Funcionamiento del oído humano

Equilibrio 5′ 41″

Cómo podemos cuidar nuestro oído

Utilizando el sentido común:

  • Limpieza adecuada. No se trata de meter palitos para quitar la cera, sino de limpiar con agua y jabón siempre que nos lavemos la cabeza.
  • Revisión médica. Si hay cualquier indicio de problema de audición o si un resfriado afecta al oído.
  • Volumen de música y películas adecuado. El tímpano sufre desgaste con el mal uso y el tiempo. Es muy importante cuidarlo.
  • No introducir objetos. Es asombrosa la cantidad de daños que se producen por esta razón.

¿Quieres saber más?

‘El cuerpo humano’, de Bill Bryson, es un libro magnífico. Consulta ‘La cabeza’ en la pag. 68 del documento enlazado.

¿Cómo funciona nuestra voz?

¿Cómo funciona nuestra voz?

Gran parte de la gente piensa que la voz se produce en la laringe y que funciona gracias a las cuerdas vocales. Pero no es así. ¿Cómo funciona nuestra voz? Es una pregunta importante, porque la voz es esencial para comunicarnos y porque la cuidamos menos de lo que deberíamos.

Funcionamiento del aparato fonador

El aparato fonador es el conjunto de órganos o partes del cuerpo que intervienen en la producción de la voz. Si pones una mano en la parte superior de tu cabeza y otra en el abdomen, entre ambas se encuentran muchos de los elementos que definen tu voz. Es decir, las cuerdas vocales son importantes, pero no suficientes para hacer que tu voz suene tal cual la escuchan las personas que te rodean.

Para que se produzca el proceso completo de fonación, necesitamos TRES acciones:

I.- Respiración

La inspiración se puede hacer a través de la nariz o de la boca. Si inspiramos por la nariz, el aire entrará filtrado y caliente (gracias a los vasos sanguíneos que se encuentran en su interior). Después, pasará a la faringe: un espacio compartido tanto por el aire como por la comida. Si lo que llega a la faringe es comida, seguirá su camino por el esófago. Como se trata de aire, continuará por la laringe.

La laringe es una estructura de cartílago que se encuentra en nuestro cuello (y que podemos percibir si nos lo tocamos), que tiene una «puerta» a su entrada que impide que entre comida en su interior. Esa puerta es la epiglotis, cuyo correcto funcionamiento es esencial para que no nos atragantemos. Si por alguna razón no tapona la entrada de la laringe a tiempo y se introduce comida en su interior, se accionará inmediatamente un mecanismo que, a través de la tos, nos ayudará a expulsar al intruso.

Cuando el aire llega a la laringe, pasa a través de las cuerdas vocales: dos pliegues musculares (de 1,5 a 2,5 cm) que se encuentran en posición horizontal y que se abren para el paso del aire. Como nosotros hablamos cuando expulsamos el aire, en este momento de la inspiración las cuerdas no realizan ninguna función.

El aire sigue su camino por la tráquea hasta los pulmones, donde dejan parte del oxígeno, que posteriormente pasará a la sangre. Si queremos hacer una respiración profunda (como la que haría un cantante, o alguien que quiere coger un objeto en el fondo de una piscina…), tenemos que utilizar el diafragma: un músculo situado debajo de los pulmones y que podemos hacer descender para que aquellos tengan más espacio para llenarse de aire. Si además del diafragma tiramos de los músculos abdominales hacia fuera, nuestra respiración será muy efectiva para esas tareas que mencionábamos antes.

II.- Emisión de sonido

En el momento de la espiración, el diafragma asciende, el aire sale de los pulmones, pasa por la tráquea y, al llegar a la laringe, puede encontrarse las cuerdas vocales de dos formas: o relajadas y abiertas, o tensas y próximas. Cuando hablamos, las cuerdas vocales deben estar cerca, vibrando gracias al aire expulsado. Si queremos hablar más fuerte, necesitaremos más aire. La tensión de las cuerdas hará que nuestra voz sea más aguda (más tensas, más finas) o más grave.

Aunque te parezca increíble, el sonido que hacemos en la laringe es casi un ruido: tosco y sin interés. Para que suene tan amable como nuestra voz, necesitamos los resonadores y amplificadores.

III.- Amplificación y articulación del sonido

Las cuerdas vocales emiten sonidos roncos y poco agradables, y no tienen grandes diferencias entre las de unos y otros. ¿Qué hace que cada voz sea tan característica? Nuestro cuerpo.

El sonido producido en la laringe, se «cuela» por todos los espacios que puede: la caja de resonancia que es nuestro tórax, la boca, faringe, nariz, los espacios entre los huesos del cráneo… Al moverse por esos espacios, se «enriquece» y suena de esa forma tan peculiar.

¿Necesitas un ejemplo? Si te asomas a una cueva y gritas, tu voz suena de una forma muy diferente a si gritas en tu habitación ¿a que sí? Lo mismo ocurre dentro del cuerpo.

Una vez que el sonido ha sido amplificado, si queremos construir palabras necesitamos 5 partes de nuestra boca: labios, dientes, paladar, lengua y mandíbula.

¿Por qué hay voces graves y agudas?

Durante la pubertad (entre 12 y 15 años), se producen numerosos cambios hormonales que provocan cambios físicos: crecimiento de musculatura, aparición del vello, crecimiento de la laringe, alargamiento y engrosamiento de las cuerdas vocales… Tanto a chicos como a chicas les cambia la voz para hacerse más grave, pero este cambio es mucho más evidente en los varones. Es lo que se llama la muda de la voz.

El periodo en el que se produce el cambio puede ser más o menos prolongado, pudiendo abarcar de unos cuantos días hasta algunos meses. En ocasiones es un periodo difícil ya que el adolescente puede encontrarse con dos tipos de problemas:

  • Dificultades a la hora de encontrar la nota deseada al cantar.
  • Cambio involuntario de registro al hablar, debido a la falta de estabilización de la laringe (por lo que a veces salen los «gallitos»).

Aunque las voces graves o agudas dependen en parte de la longitud y grosor de las cuerdas, recuerda que lo que oímos no es resultado solo de sus características, sino que hay que sumar el efecto que produce tener una caja de resonancia determinada.

Para observar con más detalle cómo intervienen las distintas partes del cuerpo, puedes ver el vídeo completo de Tyley Ross y fijarte en el movimiento de todo lo que «no se puede ver», o los otros vídeos que tienes a continuación.

¿Qué podemos hacer para cuidar la voz?

En la medida en que para que podamos hablar necesitamos poner en funcionamiento varias partes del cuerpo, lo que tenemos que hacer es cuidar cada una de ellas. Algunos consejos que no van más allá del sentido común son:

  • Beber suficiente agua, para mantener hidratada la zona de la faringe.
  • Mantener la zona caliente.
  • No fumar. El humo y los productos químicos que le acompañan, destrozan todo el camino desde la nariz hasta los pulmones.
  • No gritar en exceso.
  • Si vamos a cantar, preparar la voz.
  • Hablar cogiendo suficiente aire y con el cuello relajado.
  • Ser conscientes de lo que podemos hacer con la voz y no forzarla (como no lo haríamos queriendo correr a más velocidad de lo que somos capaces).

Si percibimos que nuestra voz se vuelve ronca con frecuencia, tenemos que ir al médico. Hay jóvenes que no han aprendido a usarla correctamente y necesitan que les enseñen a respirar o relajar los músculos del cuello para hablar mejor. ¿Qué ocurre si usas la voz mal durante mucho tiempo? Pueden dañarse las cuerdas vocales. La forma más común es que salgan unos bultos llamados nódulos, que no permiten que funcionen correctamente.

Clasificación de las voces

En música clásica es habitual clasificar las voces, dependiendo de si son:

  • Hombres, mujeres.
  • Agudas, graves.
  • Color de la voz.

La razón de hacer esta clasificación es determinar qué tipo de repertorio son capaces de hacer mejor. De hecho, los cantantes se suelen especializar en una época determinada de la historia de la música, ya que la forma de cantar en esa época es la que mejor les encaja para su voz.

Voces de mujeres

Habitualmente se habla de:

  • Soprano: más aguda.
  • Mezzosoprano: voz media (la que tienen la mayoría de las mujeres).
  • Contralto: no sólo es grave, sino que tiene un «color» determinado.

Diana Damrau. Soprano

Cecilia Bartoli. Mezzosoprano

Sara Mingardo. Contralto

Voces de hombre

Las voces más frecuentes son:

  • Contratenor: tan aguda que parece la voz de una mujer.
  • Tenor: aguda.
  • Barítono: voz media (la más habitual).
  • Bajo: voz muy grave.

Philippe Jaroussky. Contratenor

Víctor Sordo. Clasificación de las voces

No olvidemos que hay otras voces increíbles que también podemos escuchar desde los escenarios de la música popular urbana. Como la de Freddy Mercury. Aquí tienes obras maestras de este músico, en las que podemos escuchar las partes vocales (ponte los auriculares para apreciar los matices).

‘Love of my life’

‘We are the Champions’

‘Bohemian Rhapsody’

Agrupaciones vocales

A lo largo de la historia, los compositores han creado música para un variado número de agrupaciones vocales que podemos clasificar en dos categorías:

  • Agrupaciones de cámara: sólo hay un intérprete por cada una de las partes armónicas de la composición. Así tenemos: dúos, tríos, cuartetos, coros e cámara, etc.
  • Masas corales: en ellas cada una de las partes armónicas de que consta una composición es interpretada por varios cantantes. En consecuencia, constan de un gran número de integrantes.
    • Coro mixto: hombres y mujeres.
    • Coro de voces blancas: mujeres.
    • Coro de voces graves: hombres.
    • Escolanía: niños.

La clasificación anterior pertenece a la música clásica, por lo que te dejo algunos ejemplos increíbles de lo que se puede hacer fuera de ella (música popular urbana, cine…).

‘Evolution of music’. Pentatonix

‘I Just Called To Say I Love You’. Pentatonix

‘The Glory Days’. The Incredibles. DCapella

¿Quieres saber más?

Catástrofe Ultravioleta’. Pódcast de divulgación científica: Voz 1, Voz 2.

TARJETAS MUSICALES: trabajo de conceptos y mímica.

El Violín del Diablo. Joseph Gelinek

El Violín del Diablo. Joseph Gelinek

El Violín del Diablo, escrito por Máximo Pradera bajo el seudónimo de Joseph Gelinek, es el libro que nos va a permitir viajar por diferentes aspectos de la música, historia, arquitectura, fotografía, cine, lengua, ciencia, organología… y ¡hasta por las nuevas tecnologías! ¿Cómo es esto posible? Porque no vamos a hacer una simple lectura, con las típicas preguntas sobre las andanzas de los personajes, sino que nos detendremos en algunas de las referencias que el autor haga a lo largo del camino. Sobre todo en aquellas que, ajustándose al currículo, me parecen más interesantes y sobre las que puedo hablar con pasión y profundidad.

Para ello, debemos seguir la lectura a través de la presentación en Genially que adjunto, ya que muestra en cada capítulo los aspectos que quiero destacar, ya sean palabras que quizás no conozcamos, como audiciones, curiosidades, o referencias a todos esos campos que he mencionado anteriormente (ver Contenidos).

Algunos de los contenidos están en inglés en su versión original, porque se van a utilizar especialmente con los grupos de alumnos inmersos en un proyecto bilingüe en este idioma.

El objetivo de todo ello es aprender de otra manera y utilizar la lectura de este libro como la excusa perfecta para hablar y experimentar sobre una gran cantidad de cuestiones atractivas, sobre las que debemos preguntarnos y escuchar.

Aplicaciones didácticas

La lectura de este libro se puede plantear como un ABP, a partir de 1º de ESO, donde se profundice no solo sobre la música, sino también sobre una variedad de disciplinas, de acuerdo con los intereses del docente y las características del alumnado. No olvidemos que es importante sentir pasión por lo que se habla. Si el docente es aficionado a algo mencionado en el libro, ¿por qué no pararse en ello?.

Los pasos que se van a seguir en la lectura de este libro son los siguientes:

  • Se pide a los alumnos que se lean un número de capítulos en casa, debiendo subrayar el vocabulario que aparece señalado en cada capítulo, en un cuadro en rosa en la presentación de Genially.
  • Se comenta en clase el significado de las palabras y se van visualizando y explicando cada uno de los contenidos que se incluyen en la presentación adjunta.
  • En el Sites de Google (ver cómo crear un Sites) que tienen creado como portafolio digital, se les pide: que abran nueva página con el título del libro, donde se presentará al autor del mismo, y dos subpáginas, que tratarán sobre dos aspectos del libro que les haya llamado la atención o sobre los que quieran investigar (obras, versiones o intérpretes como Ara Malikian; el trabajo de los luthiers; una familia de instrumentos; las características de un auditorio; bandas sonoras con música clásica prestada…). Las posibilidades son realmente variadas e interesantes.
  • Las entradas en el portafolio digital tienen que respetar lo que hemos hablado sobre las fuentes para encontrar imágenes y los derechos de autor.
  • Para comprobar el grado de asimilación de los conceptos que se van tratando, se utilizarán tarjetas (ver documentos adjuntos). Se repartirán en clase para repasar, debiendo explicar los alumnos de forma oral los términos que aparecen en ellas.
  • Como actividad final, se les pedirá crear un cómic usando la herramienta CANVA, con alguna de las escenas del libro o una escena alternativa. Este cómic lo tendrán que insertar en su SITES.
  • Para los alumnos bilingües, se adjuntan textos de los vídeos sobre: los instrumentos de la banda, cómo funciona el olfato, qué es un ostinato. En cada uno de los casos se trabajará de una forma diferente. Por ejemplo, con el vídeo de los instrumentos musicales, los alumnos deben explicar en inglés cada uno de ellos mientras transcurre la imagen, poniendo sonido a la misma.

A continuación dejo documentos que pueden resultar de utilidad:

Música medieval: voces de la Iglesia y del pueblo

Música medieval: voces de la Iglesia y del pueblo

La voz de la Iglesia

Monodía religiosa: Canto Gregoriano y Cantigas

La Iglesia tuvo un papel fundamental en la creación de la música occidental. Lo que actualmente sabemos sobre la música medieval procede en gran medida de fuentes de la época que describen casi exclusivamente la música religiosa, ya que la Iglesia era la que documentaba sus avances a través de la escritura.

La música tiene una enorme presencia en el oficio religioso. Cultivada en monasterios y catedrales, se expande y unifica en toda Europa con las peregrinaciones y el constante vigilar del canto por parte del papado.

Hasta el siglo XIII los cluniacenses y después los cistercienses, trabajarán por realzar el esplendor del oficio divino, a través de la arquitectura (iglesias, monasterios y catedrales) y de la música (con un oficio obligatoriamente cantado).

El canto gregoriano, atribuido al papa Gregorio Magno (por su labor de unificación musical de todas las tradiciones musicales litúrgicas del territorio), se impone como canto oficial, para unificar y suprimir los cantos de las iglesias regionales. Siendo las siguientes algunas de sus características:

  • Melodía sencilla, ámbito reducido. Larga, según la frase del texto
  • Textura: monodía, una melodía, colectivo
  • Texto: siempre en latín
  • Timbre: vocal, a capella
  • Autor: anónimo
  • Movimiento: lento
  • Ritmo: libre, depende de los acentos del texto
  • Carácter: Invita a la meditación. Su fin es alabar a Dios
  • Función: realzar la palabra divina
  • Notación: memoria/tetragrama
  • Cantante: siempre hombres
  • Época: nace en el siglo V, auge en el X, decadencia en el XIX, resurge en el XX

Para garantizar la unificación del canto gregoriano, se creó un tipo de notación musical. Al principio, se utilizaron unos símbolos llamados neumas (signos encima del texto); después se dibujó una línea de color que servía de referencia, y finalmente se dibujaron cuatro líneas (tetragrama) sobre las que se situaba la notación cuadrada. Siendo esta última, la forma más característica de representación del canto gregoriano.

Notación neumática

Guido de Arezzo y la notación musical

Notación cuadrada

La invención de la notación y por tanto del abandono del aprendizaje puramente memorístico, se debe al monje Guido de Arezzo, que en su tratado Micrologus, describe un método de ayuda al canto llamado: mano guidoniana. Fue también el responsable de dar nombre a las notas, a partir del himno Ut queant laxis, dedicado a san Juan Bautista.

Mano guidoniana

Himno a san Juan Bautista

Las Cantigas de Santa María, son una colección de canciones en verso escritas en galaico-portugués que cuentan los milagros de la Virgen. Inspirada su creación por Alfonso X el Sabio, se encuentran recogidas en cantorales, adornados por miniaturas que nos dejan información sobre los instrumentos musicales de la época.

Cantiga de Santa María 245

Cantiga de Santa María 282

Polifonía religiosa: la catedral del Organum

Se suele creer que el canto gregoriano es exclusivamente canto llano y monodía, pero casi desde el principio usó determinadas formas de polifonía. La primera y más extendida fue el organum: composición a dos voces, en la que hay una parte preexistente, un fragmento de canto gregoriano (vox principalis), y otra superior nueva de mayor movilidad (vox organalis), a distancias de cuartas o de quintas.

En el siglo XII y ligada a Notre Dame de París, se creó una escuela en la que se desarrolló la polifonía, poniéndose al frente de ella Léonin (organum a dos voces) y Pérotin (organum a cuatro voces).

La música de esta época también tiene nombre de mujer: Hildegarda de Bigen, monja benedictina compositora de Ordo Virtutum, drama musical en el que se requieren 20 voces para narrar la lucha de 17 virtudes por un alma, contra su enemigo el Diablo. La parte del Diablo no tiene una melodía reconocible, expresándose solo a través de ruidos y gruñidos.

Viderunt omnes. Léonin

Sederunt principes. Pérotin

Ordo Virtutum. Hildegarda de Bigen

La voz del pueblo: música profana

La música popular se transmitía sobre todo oralmente, por lo que apenas se conserva notación musical de esta época. La escasez de fuentes escritas entre la gente no era tanto por un problema de alfabetización, como porque músicos, bailarines y artistas en general consideraban que un texto escrito no habría podido reflejar sus habilidades improvisatorias.

Sabemos que la música profana era monódica, utilizaba instrumentos, el ritmo medido, la lengua vernácula (con una relación silábica entre el texto y la melodía), frases cortas y perfil definido. Esta música era interpretada por juglares, trovadores y troveros.

Juglares

De clase baja, los juglares o ministriles (la palabra ministril se aplicó posteriormente a los instrumentistas de las capillas musicales) iban de aldea en aldea. Eran artistas polifacéticos: músicos, funámbulos y bufones, pero también periodistas, pues a través de sus obras a menudo transmitían las noticias de batallas a lugares remotos.

Cantaban canciones compuestas por otros o tomadas de la música popular y tanto los juglares como los ministriles tocaban de memoria y eran excelentes improvisadores. Estaban en el escalón más bajo de la sociedad y no eran bien vistos por la Iglesia, ya que entretenían al pueblo con un repertorio mundano y sensual. Desde el siglo XI se agrupan en cofradías y enseñan música.

Cancionero de Ajuda, s. XIV. Cantigas de Santa María, s. XIII. Trovadores, s. XIV.

Trovadores

De origen noble o cercanos a círculos aristocráticos, inventan las letras y componen las melodías de sus canciones. Son los grandes cantantes del amor cortés: un amor en que se idealiza a la mujer. Otros temas tratados son el espíritu caballeresco, los héroes de las cruzadas, etc. A veces viajaban acompañados de juglares, que interpretaban sus canciones.

Algunas obras que conviene recordar:

  • Le jeu de Robin y Marion, probablemente escrito por Adam de la Halle (siglo XIII), en el que cuenta la historia de una pastora que, pese a ser cortejada por un lujurioso caballero, permanece fiel a Robin, su amado.
  • Cantigas de Amigo, escritas por Martín Codax en el siglo XIII, en galaicoportugués, donde expresa las emociones de una mujer mientras espera el regreso de su amado.

Goliardos

El término se utilizó durante la Edad Media para referirse a cierto tipo de clérigos vagabundos y a los estudiantes pobres pícaros que interpretaban en las tabernas canciones obscenas, con las que mostraban su descontento y criticaban a la Iglesia, a la sociedad establecida y al poder. También interpretaban canciones líricas donde elogiaban el vino, la taberna, el juego, las mujeres y el amor.

La principal fuente que se conserva de música goliarda son los Carmina Burana (1200-1230).

Historia de la Cantata Carmina Burana, de Carl Orff

Carmina Burana, La Fura dels Baus

Apuntes de cine

El nombre de Le Trobadour, Segundo de Chomón, 1906

El nombre de la Rosa, Jean Jacques Annaud, 1986

La Marrana, José Luis Cuerda, 1992

¿Quieres saber más?

Un scriptorium, en El nombre de la Rosa, de Umberto Eco (artículo)

Dies Irae, un meme musical del siglo XIII. Jaime Altozano (vídeo)

Reconstrucción de los instrumentos musicales de las Cantigas de Alfonso X el Sabio (artículo)

Cantigas de Santa María y la colección de instrumentos musicales que aparecen en ellas (artículo)

Hildegarda Von Bigen, una mujer excepcional (artículo)

La revolución orquestada de las categrales: el Gótico y la polifonía (artículo)

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